Viernes, 6 de noviembre de 2009
El maestro
Léase Gálatas 2.19-21
He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí.
-– Gálatas 2.20 (NVI)
OBSERVABA a mi hermana mientras tocaba las cuerdas de la guitarra. Después de varios intentos de explicarle la técnica y demostrársela, comprendí que se necesitaba otro método. Parada detrás de ella, coloqué mis manos sobre sus manos. «Déjame controlar el toque y entonces podrás sentir cómo se supone que esto funcione».
Mi hermana estuvo de acuerdo, pero a medida que comencé a mover su brazo, podía sentir su resistencia. «Déjame controlar el toque», le repetí. Pero, nuevamente podía sentirla tratando de mover la uña o púa sobre las cuerdas.
Más tarde, al reflexionar sobre esto, Gálatas 2.20 vino a mi mente. Mi hermana no estaba dispuesta a dejar que guiara sus manos. Me hallé a mí misma preguntándome cuán a menudo acepto que el Espíritu controle mi vida, e inmediatamente intento llevar a cabo actos de justicia de acuerdo a mi propia fortaleza y entendimiento. Ahora comprendo que sólo al permitirle al Espíritu que obre a través de mí podré verdaderamente seguir a Cristo.
Sa. Anna C.Gheen (Idaho, EUA)
Oración:
Oh Padre, perdónanos por las veces en que dependemos solamente de nuestras fuerzas. Enséñanos a depender de tu Espíritu, confiando en que obras el bien en nosotros/as. Amén.
|
PENSAMIENTO PARA EL DÍA
Sólo al permitirle a Dios que nos guíe seremos músicos diestros.
|
OREMOS:
Por los músicos.